Ya se ha acabado el secuestro informativo de cara a las críticas de Cars 2, por lo que ya podemos contar con las primeras de ellas. Desde PixarSpain, intentaremos traducir aquellas, de los medios norteamericanos, más relevantes. Hoy empezamos con Hollywood Repoter e iremos periódicamente publicando más (tanto para poder ir realizando las traducciones, como para que en un solo artículo, os saturéis)
La nuestra, llegará el próximo día 6 de Julio, después de que como todos y cada uno de vosotros, halláis podido acudir al cine a verla pro vosotros mismos. Os dejamos con la primera crítica que tiene algún aunque muy ligero spoiler, sin olvidar recordaros, que parte de lo premios que sorteamos en el concurso que celebramos por nuestro primer aniversario están relacionados con Cars 2 y que cualquiera puede participar si lo desea.
En la película vemos como Rayo y Mate se mueven rápidamente y debido a la competición del gran premio, por distintas capitales del mundo, a la vez que se crea una trama de intriga y espionaje internacional.
Tiene más acción y mola más que "Fast five: A todo gas" y es la película menos refinada de entre todas las joyas realizadas por Pixar.
No es necesario que sepas o recuerdes especialmente la primera parte, ya que es una secuela diseñada con facilidad en sus cuatro neumáticos. John Lasseter se aprovechará de diferentes ubicaciones mundiales, para mostrar el elenco de automóviles de época internacionales que aparecen en la película, entre los que se encuentra un Aston Martin como el de James Bond, o un modesto Trabant de Alemania del este. Todo se adorna con un Big Ben, una Torre Eiffel y unos créditos finales propios del estudio Pixar para encantar. Quizás, como en toda producción animada, siempre hay algo hermoso, inteligente o divertido en ella, y como no, para escuchar, como los antropomorfizado automóviles Zip y su alto y decidido espíritu
La historia, es creada por Lasseter, quien también co dirige junto a Brad Lewis y Dan Fogelman, aunque el guión corriera de la mano de Ben Queen. Esta es simple y no siempre del todo perceptible de un momento a otro. En un principio, de hecho, la situación geográfica es inescrutable y, dramática y físicamente la acción comienza en el mar, en medio de un océano, donde se encuentran plataformas petrolíferas donde se infiltra los espías británico Finn Mc Missile (el Aston Martin a quien pone voz Michael Caine) y Hollie Shiftwell (Emily Mortimer), que usan todas sus dotes especiales extra que contienen como automóviles, ya sean alas, armamento pesado, capacidad de ir bajo el agua, etc... . Todo ello para un escape digno y con la pintura de su carrocería intacta.
Después, a mucha distancia de allí en pleno desierto americano, Rayo Mc Queen (Owen Wilson), junto a mate (Larry the cable Guy) esta preparado para disputar una serie de próximas carreras en las que da el disparo de salida lo da el Land Rover Miles Axlerod (Eddie Izzard), que espera demostrar la viabilidad de su revolucionario limpio combustible, como un sustituto a la gasolina. En este punto como en otros, los chistes visuales, musicales y verbales, van en la dirección de exceder el límite de velocidad y que en un abrir y cerrar de ojos puedes perderte ciertos Gags como el que reza una marquesina "Los incredibimobiles".
La primera parada, Tokio. Allí los coches pueden realizar combates de sumo y las luces de Ginza dan un aspecto brillante que uno agradece, por el ligero efecto de atenuación que dan las gafas 3D (Pixar, normalmente amplifica el brillo de sus producciones para compensar este oscurecimiento).
Después, París. El viejo Les Halles está maravillosamente reconstruido como un bazar de piezas de respuesto, con el restaurante Gusteau siendo parte del paisaje urbano y reinventando la Torre Eiffel o el arco del triunfo y un mate que vuelve a casa después de la parada en Tokio. Aunque inofensivo en pequeñas dosis, Mate, su "Hee- Haw" característico caduca demasiado rápido y llega a dominar en exceso la película con sus ocurrencias.
Siguiente parada, Corsa Porto, Italia y donde podríamos pensar que nos encontramos realmente en Mónaco. El campeón italiano, Francesco (John Turturro) tiene la intención de reafirmar su posición por encima de la de Rayo, mientras que Mate, disfrazado, interntará infiltrarse en una banda de vehículos europeos de gama baja que trabajan para unos desconocidos jefes que intentan desacreditar a los vehículos que utilizan el nuevo combustible alternativo, e favor del petróleo. El mensaje es claro.
La lucha interna se vuelve más viciada durante la última carrera en Londres, donde veremos a la reina, mientras que el paisaje se vuelve más antiguo, los villanos quedan expuestos, los espías británicos se justifican y los norteamericanos piensan que no hay otro lugar como el hogar.
A pesar de que recientemente las películas Pixar se han beneficiado de una mayor simplicidad y del efecto del estado de ánimo, Lasseter, mantiene a Cars 2 funcionado siempre cerca de la linea roja, sin realizar ni una sola parada en boxes para repostar. A fin de cuentas, es más excitante que agotadora, pero hay momentos en los que hay peligro de una sobre carga sensorial. Cumple con el dicho más es mejor, pero un poco menos de humor al estilo de los Looney Toons habría hecho un balance más agradable.