¿Sólo un año sin Steve en Pixar? 2ª parte
Segunda parte del artículo extendido acerca de la desaparición de Steve Jobs en lo que a Pixar se refiere. Si en la anterior ocasión, hablaba acerca de cómo se rompieron ciertas premisas que se habían mantenido durante años, durante el proceso de la realización de una película y sus resultados, ahora la duda es saber si es el cambio en el ritmo, la manera y la disposición natural, lo que han fomentado los resultados.
Cuando Disney realizó la compra por Pixar, el contrato contenía ciertas cláusulas, entre las que se encontraban que Jobs, tendría presencia en consejo de administración de Disney y John Lasseter se convertiría en el director creativo de Disney animación. Así, una de las primeras decisiones fue cerrar Circle 7 (ese estudio de animación 3d creado parea responder al fracaso en las negociaciones con Pixar para que Disney no se quedara en una linea de desventaja ante un posible competidor como Pixar) y reabrir los estudios en 2 dimensiones.
Aparte de esto, Lasseter también entraría a ocupar el puesto de asesor creativo en Walt Disney Imageering, que es la división dispuesta a la creación de nuevas atracciones para los parques.
Dadas estas circunstancias, Pixar perdía la presencia no sólo de Jobs, sino también en cierta medida la de un John Lasseter con muchas nuevas y mayores responsabilidades, para las que quizás ni tan siquiera estaba preparado. Sólo así se entienden confusiones como los concernientes a Guillermo Del Toro y el estudio de animación Doble Dare You, que terminó en agua de borrajas, polémicas relacionadas con diferentes trabajadores como Brenda Chapman, decisiones como anunciar películas de acción real que la propia Pixar produciría, fiascos que se recordarán por décadas en Hollywood como el de John Carter que, Pixar iba a producir y que finalmente lo hizo Disney (pero con el pujante empeño del estudio de Luxo Jr.), lamentables y patéticas excusas en relación a fracasos artísticos como el de Cars 2 y en fin..., más cosas que podríamos recordar.
Y es que, que pixar escapara en los últimos tiempos hacer únicamente lo que mejor se le da y decidiera comenzar a meter mano a labores de índole muy distinta ha acabado pasando factura, por mucha seguridad que generara el hecho de haber ayudado en diferentes aspectos en la producción de ton Legacy, por ejemplo.
Steve Jobs tenía una serie de premisas muy claras. Debes de centrarte en muy pocos productos, así tu energía estará mejor distribuida y podrás dar lo mejor de ti en ese producto. Si diversificas y creas multitud de "cosas", ninguna de esas "cosas" estará realmente bien hecha. Esto podría ser parte de lo que ha Pixar le ha sucedido en los últimos tiempos y por lo que ciertas voces que anunciaban su flaqueza encontraran razonamiento.
Pero no sólo en esto, es donde el espíritu de Jobs ha sido perpetrado.
Como ya dije en la anterior parte de este artículo, el propio Jobs, como con casi todo lo que podría atraer su atención, se volcó en todos los aspectos relacionados con la con la construcción del estudio Pixar en Emeryville. Como se comprueba en su biografía, este, tiene un diseño muy específico y provocaba que los diferentes artistas que allí trabajaran, se encontraran a su paso y pudieran intercambiar ideas, impresiones y se dieran charlas en torno al trabajo en el que se encontraban. Jobs creía que esto fomentaría la imaginación y la magia.
Pero... y no se puede explicar de otra manera, esto sencillamente se ha roto. Pixar construyó un nuevo edificio junto al ya original para dividir las labores de los artistas, a la vez que también se abrió una nueva división en Canadá, esta centrada en material promocional, cortometrajes y material para televisión.
Si bien, el último cortometraje realizado por Pixar estrenado en España, La Luna es alabado por crítica y público, Toy Story Toons y Car Toons, descendieron un nivel que siempre se había mantenido en lo excepcional.
Queda evidenciado como sin querer desmerecer la división canadiense, se comprende que no consiguen congeniar como hasta ahora habría venido siendo.
Estas, son las marcas que evidencian, a mi entender, que Jobs ya no está entre nosotros y aún menos entre los pasillos de Pixar. Que quizás las decisiones que ahora y desde hace un tiempo se toman, habrían sido decisiones algo diferentes, motivadas no tanto por una compensación económica mayor (por ejemplo), que no se habría dejado escapar quizás a ciertos artistas capaces de hacer grandes cosas (algún que otro español como Rodrigo Blaas) y que no se fragmentaría como se ha hecho, el estudio.
De cualquiera de las maneras, los mimbres con los que se construyó el estudio, siguen existiendo y Jobs ayudó a que Pixar existiera; una Pixar que el año que viene nos trae de vuelta a Mike y a Sulley, quizás intentando recuperar parte de la esencia que se ha perdido en algunos de los últimos trabajos y la manera de llevarlos a cabo.
Cuando Disney realizó la compra por Pixar, el contrato contenía ciertas cláusulas, entre las que se encontraban que Jobs, tendría presencia en consejo de administración de Disney y John Lasseter se convertiría en el director creativo de Disney animación. Así, una de las primeras decisiones fue cerrar Circle 7 (ese estudio de animación 3d creado parea responder al fracaso en las negociaciones con Pixar para que Disney no se quedara en una linea de desventaja ante un posible competidor como Pixar) y reabrir los estudios en 2 dimensiones.
Aparte de esto, Lasseter también entraría a ocupar el puesto de asesor creativo en Walt Disney Imageering, que es la división dispuesta a la creación de nuevas atracciones para los parques.
Dadas estas circunstancias, Pixar perdía la presencia no sólo de Jobs, sino también en cierta medida la de un John Lasseter con muchas nuevas y mayores responsabilidades, para las que quizás ni tan siquiera estaba preparado. Sólo así se entienden confusiones como los concernientes a Guillermo Del Toro y el estudio de animación Doble Dare You, que terminó en agua de borrajas, polémicas relacionadas con diferentes trabajadores como Brenda Chapman, decisiones como anunciar películas de acción real que la propia Pixar produciría, fiascos que se recordarán por décadas en Hollywood como el de John Carter que, Pixar iba a producir y que finalmente lo hizo Disney (pero con el pujante empeño del estudio de Luxo Jr.), lamentables y patéticas excusas en relación a fracasos artísticos como el de Cars 2 y en fin..., más cosas que podríamos recordar.
Y es que, que pixar escapara en los últimos tiempos hacer únicamente lo que mejor se le da y decidiera comenzar a meter mano a labores de índole muy distinta ha acabado pasando factura, por mucha seguridad que generara el hecho de haber ayudado en diferentes aspectos en la producción de ton Legacy, por ejemplo.
Steve Jobs tenía una serie de premisas muy claras. Debes de centrarte en muy pocos productos, así tu energía estará mejor distribuida y podrás dar lo mejor de ti en ese producto. Si diversificas y creas multitud de "cosas", ninguna de esas "cosas" estará realmente bien hecha. Esto podría ser parte de lo que ha Pixar le ha sucedido en los últimos tiempos y por lo que ciertas voces que anunciaban su flaqueza encontraran razonamiento.
Pero no sólo en esto, es donde el espíritu de Jobs ha sido perpetrado.
Como ya dije en la anterior parte de este artículo, el propio Jobs, como con casi todo lo que podría atraer su atención, se volcó en todos los aspectos relacionados con la con la construcción del estudio Pixar en Emeryville. Como se comprueba en su biografía, este, tiene un diseño muy específico y provocaba que los diferentes artistas que allí trabajaran, se encontraran a su paso y pudieran intercambiar ideas, impresiones y se dieran charlas en torno al trabajo en el que se encontraban. Jobs creía que esto fomentaría la imaginación y la magia.
Pero... y no se puede explicar de otra manera, esto sencillamente se ha roto. Pixar construyó un nuevo edificio junto al ya original para dividir las labores de los artistas, a la vez que también se abrió una nueva división en Canadá, esta centrada en material promocional, cortometrajes y material para televisión.
Si bien, el último cortometraje realizado por Pixar estrenado en España, La Luna es alabado por crítica y público, Toy Story Toons y Car Toons, descendieron un nivel que siempre se había mantenido en lo excepcional.
Queda evidenciado como sin querer desmerecer la división canadiense, se comprende que no consiguen congeniar como hasta ahora habría venido siendo.
Estas, son las marcas que evidencian, a mi entender, que Jobs ya no está entre nosotros y aún menos entre los pasillos de Pixar. Que quizás las decisiones que ahora y desde hace un tiempo se toman, habrían sido decisiones algo diferentes, motivadas no tanto por una compensación económica mayor (por ejemplo), que no se habría dejado escapar quizás a ciertos artistas capaces de hacer grandes cosas (algún que otro español como Rodrigo Blaas) y que no se fragmentaría como se ha hecho, el estudio.
De cualquiera de las maneras, los mimbres con los que se construyó el estudio, siguen existiendo y Jobs ayudó a que Pixar existiera; una Pixar que el año que viene nos trae de vuelta a Mike y a Sulley, quizás intentando recuperar parte de la esencia que se ha perdido en algunos de los últimos trabajos y la manera de llevarlos a cabo.



