¿Sólo un año sin Steve en Pixar?
No sé bien qué podría decir de Steve Jobs que no se dijera ya en los últimos días, en los que se ha celebrado el primer aniversario de su desaparición. Bueno, realmente sí pero intenté comenzar en varias ocasiones y las piezas del puzzle que era este artículo de opinión no hacían sino antojárseme bien revueltas. De cualquiera de las maneras, me sorprende que nadie lo mencionase, pero supongo que debe de formar parte de esos claroscuros que existen desde hace tiempo en Disney Animation.
Steve Jobs falleció el 5 de Octubre del año 2011 y no pude evitar llorar. Un ser que por obra de la casualidad (aunque no creo en ella en absoluto) era ciertamente responsable de 2 de las cosas que más he admirado en el terreno laboral/empresarial/artístico; Apple y Pixar. Tanto una como la otra, han hecho que cambie la forma de ver el mundo que me rodea, la vida, aquellos seres cercanos y me han inspirado profundamente.
Realizando un resumen propio de Twitter, diré que Jobs un día pudo ver lo que se hacía en un estudio y lo que John Lasseter creaba y cómo esto se desaprovechaba en manos de George Lucas; decidió bajo su siempre filantrópico amor por el arte (y no estoy siendo irónico) impulsar una empresa que hoy conocemos como Pixar, ya sea porque no tenía nada mejor que hacer (relativamente hablando) o porque creyó en ellos de verdad.
Con los años, llegó la dificultosa Toy Story y... el mundo cambió para siempre jamás. Vinieron otras después, muchas otras y Jobs como todos sabéis, consiguió volver a Apple por la puerta grande y relanzar la empresa, que es donde yo quería llegar más o menos. También es por todos conocidos la crisis que Disney sufrió con Pixar debido a cierto incompetente que no nombraré y que las cosas acabaron mejor que peor para todos. Pixar fue comprada por Disney, que también comenzaría a vivir una nueva etapa dorada.
Con estas circunstancias, los momentos duros pasaron y como se cuenta en la biografía de Jobs, él, que siempre había estado ciertamente presente en cada detalle que concerniera a Pixar (llegó a diseñar y controlar cada detalle en relación al edificio del actual estudio, con sus consecuentes problemas, por ejemplo) dejaba de ejercer una presión que los que allí trabajaban sentían (y normalmente no era muy relajante).
Quizás Pixarians, sea este el momento en el que los amantes de Pixar perdimos a Steve Jobs. Entre sus problemas de salud y proyectos de la envergadura de la revolución musical y telefónica que se avecinaban, ciertamente no tendría mucho tiempo para pasarse por Emeryville. Y eso pudo pasar factura al estudio.
En la mencionada biografia de Jobs, Bob Iger menciona que cuando Disney estaba en pleno proceso de compra por Pixar, vio los futuros proyectos que tenían y llega a mencionar Cars, Ratatouille y Wall E, lo que son proyectos que se alargarían durante años; no hay más referencias, lo que por decirlo de alguna manera, lo que vino después, entraría a formar parte de otra época.
En Pixar uno siempre ha tenido la sensación de que había ciertas reglas impuestas que, particularmente no podían o debían ser rotas y que siempre se habían defendido casi a capa y espada aunque con alguna excepción. Una de ellas era el hecho de que una película sin una buena historia no era nada. Es decir, como siempre se había caracterizado en Pixar, querían mostrar historias, personajes y valores trascendentes y reales y no meros entretenimientos propios de otros estudios (ehem...). Otra de las supuestas reglas era el hecho de que en Pixar siempre creaban historias nuevas y originales y salvo Toy Story 2, esto siempre había sido cierto.
Pero con ese "supuesto" cambio en Pixar, llegaron tiempos en los que una película como Cars, parecía merecer una segunda parte, que Toy Story debería cerrar el círculo con una tercera parte aunque no del todo ya que luego vendrían los Toy Story Toons, que Monstruos S.A. era un punto de referencia en la historia algo tardía y se debía de conocer los inicios de ciertos personajes e incluso ya se habla, se discute, se rumorea acerca de una segunda parte de Buscando a Nemo.
Que no se me mal interprete, pero si a día de hoy no se ha realizado la que quizás sea la secuela más esperada de Pixar por parte de la comunidad (que sería Los Increíbles 2), uno puede plantearse hasta qué punto son necesarios los proyectos del anterior párrafo. Podría parecer que Pixar ha pasado en cierta medida, a una despreocupación en sus valores en aras de una mayor rentabilidad.
No es que todo esto al fin y al cabo dependiera de Steve Jobs en su día, pero sí que es cierto que él podía ejercer una gran presión e influencia tanto laboral como artística y supongo que en ese sentido, basura como Cars 2 (que es una excelente película de acción de espías, pero nada más que eso y un trampolín para ciertos productos Disney y la venta de estos, algo que da nauseas tratándose de Pixar) no habrían terminado de salir adelante.
Incluso, podemos ir más allá ya que Pixar se ha "enredado" en los últimos años en lo que proyectos se refiere; ¿Recordáis Newt, esa película que iba a estar protagonizada por un Gecko y que era la que se estrenaría tras Brave (anteriormente conocida como The Bear and the Bow)? en su momento fue cancelada, pero se antoja cuanto menos curioso que fuera en Pixar en el que sucedan cosas de este tipo, siempre tan meticulosos, tan detallistas... . No se entienden muchos de estos "fallos" de imagen y menos en una empresa asociada a Steve Jobs, claro. Se ha caído a mi entender, en una banalización importante en la forma en la que se presentan los proyectos y cómo estos se desarrollan.
Quizás sea que mi memoria me juega una mala pasada, pero creo no poder recordar que Pixar mantuviera un ritmo de estrenos y anuncio de los mismos con vista a 3 ó 4 años en el futuro. Al menos no en lo que al público concierne. Es parecido a cómo funcionan las cosas en Apple, allí ellos presentan algo y en pocas semanas está en la calle dispuesto a ser comprado. Este concepto es casi imposible en la industria cinematográfica, pero... antes en Pixar las cosas no eran así e incluso, exponiendo el caso de Newt, o el drama vivido con Brave y sus constantes cambios a lo largo del tiempo, uno se pregunta hasta qué punto es acertado. La línea que ahora se sigue es más convencional y acorde con lo que de Hollywood llega, viendo que se anuncian estrenos con fechas exactas para el año 2015, sin ir más lejos.
Desde que John Lasseter tomara las verdaderas riendas no ya de Pixar sino de toda la división de animación de Disney, no se puede negar que las cosas han cambiado y mucho en Pixar; desde secuelas, spin offs y cambios y cambios en la dirección de proyectos, hasta revoluciones a nivel interno del estudio como Pixar Canada o proyectos que poco o nada tienen que ver con la animación en sí.
Pero eso es algo que se abarcará en una segunda parte de este artículo.
Steve Jobs falleció el 5 de Octubre del año 2011 y no pude evitar llorar. Un ser que por obra de la casualidad (aunque no creo en ella en absoluto) era ciertamente responsable de 2 de las cosas que más he admirado en el terreno laboral/empresarial/artístico; Apple y Pixar. Tanto una como la otra, han hecho que cambie la forma de ver el mundo que me rodea, la vida, aquellos seres cercanos y me han inspirado profundamente.
Realizando un resumen propio de Twitter, diré que Jobs un día pudo ver lo que se hacía en un estudio y lo que John Lasseter creaba y cómo esto se desaprovechaba en manos de George Lucas; decidió bajo su siempre filantrópico amor por el arte (y no estoy siendo irónico) impulsar una empresa que hoy conocemos como Pixar, ya sea porque no tenía nada mejor que hacer (relativamente hablando) o porque creyó en ellos de verdad.
Con los años, llegó la dificultosa Toy Story y... el mundo cambió para siempre jamás. Vinieron otras después, muchas otras y Jobs como todos sabéis, consiguió volver a Apple por la puerta grande y relanzar la empresa, que es donde yo quería llegar más o menos. También es por todos conocidos la crisis que Disney sufrió con Pixar debido a cierto incompetente que no nombraré y que las cosas acabaron mejor que peor para todos. Pixar fue comprada por Disney, que también comenzaría a vivir una nueva etapa dorada.
Con estas circunstancias, los momentos duros pasaron y como se cuenta en la biografía de Jobs, él, que siempre había estado ciertamente presente en cada detalle que concerniera a Pixar (llegó a diseñar y controlar cada detalle en relación al edificio del actual estudio, con sus consecuentes problemas, por ejemplo) dejaba de ejercer una presión que los que allí trabajaban sentían (y normalmente no era muy relajante).
Quizás Pixarians, sea este el momento en el que los amantes de Pixar perdimos a Steve Jobs. Entre sus problemas de salud y proyectos de la envergadura de la revolución musical y telefónica que se avecinaban, ciertamente no tendría mucho tiempo para pasarse por Emeryville. Y eso pudo pasar factura al estudio.
En la mencionada biografia de Jobs, Bob Iger menciona que cuando Disney estaba en pleno proceso de compra por Pixar, vio los futuros proyectos que tenían y llega a mencionar Cars, Ratatouille y Wall E, lo que son proyectos que se alargarían durante años; no hay más referencias, lo que por decirlo de alguna manera, lo que vino después, entraría a formar parte de otra época.
En Pixar uno siempre ha tenido la sensación de que había ciertas reglas impuestas que, particularmente no podían o debían ser rotas y que siempre se habían defendido casi a capa y espada aunque con alguna excepción. Una de ellas era el hecho de que una película sin una buena historia no era nada. Es decir, como siempre se había caracterizado en Pixar, querían mostrar historias, personajes y valores trascendentes y reales y no meros entretenimientos propios de otros estudios (ehem...). Otra de las supuestas reglas era el hecho de que en Pixar siempre creaban historias nuevas y originales y salvo Toy Story 2, esto siempre había sido cierto.
Pero con ese "supuesto" cambio en Pixar, llegaron tiempos en los que una película como Cars, parecía merecer una segunda parte, que Toy Story debería cerrar el círculo con una tercera parte aunque no del todo ya que luego vendrían los Toy Story Toons, que Monstruos S.A. era un punto de referencia en la historia algo tardía y se debía de conocer los inicios de ciertos personajes e incluso ya se habla, se discute, se rumorea acerca de una segunda parte de Buscando a Nemo.
Que no se me mal interprete, pero si a día de hoy no se ha realizado la que quizás sea la secuela más esperada de Pixar por parte de la comunidad (que sería Los Increíbles 2), uno puede plantearse hasta qué punto son necesarios los proyectos del anterior párrafo. Podría parecer que Pixar ha pasado en cierta medida, a una despreocupación en sus valores en aras de una mayor rentabilidad.
No es que todo esto al fin y al cabo dependiera de Steve Jobs en su día, pero sí que es cierto que él podía ejercer una gran presión e influencia tanto laboral como artística y supongo que en ese sentido, basura como Cars 2 (que es una excelente película de acción de espías, pero nada más que eso y un trampolín para ciertos productos Disney y la venta de estos, algo que da nauseas tratándose de Pixar) no habrían terminado de salir adelante.
Incluso, podemos ir más allá ya que Pixar se ha "enredado" en los últimos años en lo que proyectos se refiere; ¿Recordáis Newt, esa película que iba a estar protagonizada por un Gecko y que era la que se estrenaría tras Brave (anteriormente conocida como The Bear and the Bow)? en su momento fue cancelada, pero se antoja cuanto menos curioso que fuera en Pixar en el que sucedan cosas de este tipo, siempre tan meticulosos, tan detallistas... . No se entienden muchos de estos "fallos" de imagen y menos en una empresa asociada a Steve Jobs, claro. Se ha caído a mi entender, en una banalización importante en la forma en la que se presentan los proyectos y cómo estos se desarrollan.
Quizás sea que mi memoria me juega una mala pasada, pero creo no poder recordar que Pixar mantuviera un ritmo de estrenos y anuncio de los mismos con vista a 3 ó 4 años en el futuro. Al menos no en lo que al público concierne. Es parecido a cómo funcionan las cosas en Apple, allí ellos presentan algo y en pocas semanas está en la calle dispuesto a ser comprado. Este concepto es casi imposible en la industria cinematográfica, pero... antes en Pixar las cosas no eran así e incluso, exponiendo el caso de Newt, o el drama vivido con Brave y sus constantes cambios a lo largo del tiempo, uno se pregunta hasta qué punto es acertado. La línea que ahora se sigue es más convencional y acorde con lo que de Hollywood llega, viendo que se anuncian estrenos con fechas exactas para el año 2015, sin ir más lejos.
Desde que John Lasseter tomara las verdaderas riendas no ya de Pixar sino de toda la división de animación de Disney, no se puede negar que las cosas han cambiado y mucho en Pixar; desde secuelas, spin offs y cambios y cambios en la dirección de proyectos, hasta revoluciones a nivel interno del estudio como Pixar Canada o proyectos que poco o nada tienen que ver con la animación en sí.
Pero eso es algo que se abarcará en una segunda parte de este artículo.



